Primera jornada – Temporada 3

by SlamPoetrySantako
2 meses ago
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El reencuentro

Ha pasado tiempo desde el último slam. Demasiado tiempo.

En octubre proclamamos precipitadamente al ganador de la segunda temporada, y desde entonces nada. Y no por falta de ganas. Volvemos aún en plena pandemia. Llegamos a aplazar la fecha hasta en tres ocasiones. Y por fin llegó el día: viernes 12 de marzo. Podríamos hablaros de protocolos de seguridad, de cómo desinfectamos cada una de las sillas y pizarras, de los esfuerzos de Ca la Sisqueta para hacer de la sala un lugar seguro con entradas y salidas diferenciadas, de las distancias marcadas contando baldosas… Pero lo que realmente marcó la noche del viernes no fue nada de eso, fue la emoción del reencuentro.

“Bienvenidas y bienvenidos”. Isa arranca en el previo con los slammers reunidos alrededor de la mesa. Dos simples palabras pero cargadas de significado. De forma espontanea todos los allí presentes estallamos en aplausos y vítores. Descargamos tensión. Por fin se va a dar inicio a la primera velada de la tercera temporada de Slam Poetry Santako. Y se procede, como es habitual, a explicar normas y novedades, este año por tema de tiempos y seguridad no habrá artista invitado. Otro pequeño sacrificio. Se realiza el sorteo para salir a escena entre las y los ocho slammers participantes. Se habían producido dos bajas pero Álex Loro y María B. se unen a última hora. Alguien recuerda que hoy hay algo más a celebrar. Es el cumpleaños de Margalida, una de las slammers. Cumpleaños feliz suena entre bastidores mientras el público va llenando la sala.

Luces fuera y audio introductorio. “Hola, bienvenidas a todas” la voz robótica nos invita en clave de humor a tomar asiento, seguir las normas y aplaudir fervorosamente a todas las participantes “faltas de cariño”.

Y ahora sí, da comienzo la velada con Pablowski sobre el escenario recitando a Gata Cattana:

<< Tu oficio, poeta, no es almacenar palabras eruditas, rimbombantes, ornamentales.>>

Nos invita a dejarnos ir hacia la eternidad. Preciosa manera de empezar la velada. Acto seguido agradecimiento a la Sisqueta, al equipo y, muy especialmente, a las milicianas y milicianos que forman nuestro público. “Gracias por estar hoy aquí”. De nuevo, emoción en las palabras que con tan poco dicen tanto.

Se reparten las pizarras del jurado entre el público, un poco reacio al principio. Parece que tenemos bastantes vírgenes esta noche. Y eso nos encanta.

Segundo Bouzón contradice a su nombre e inaugura la noche. Nos cuenta en clave de fábula la conversación entre un “poeta porreta” y una ola y sus aventuras en el mar, pero a medio camino se queda en blanco. Pide disculpas y abandona el escenario acompañado por el caluroso aplauso del público que le brinda 22 puntos. Seguidamente, Álex Loro ocupa su lugar. “Somos manada (…) somos oro y fuimos hierro”. Maldice a los dioses que nos taparon los ojos para hacernos indiferentes a las injusticias. Poema de denuncia que le proporciona 23,8 puntos. En tercer lugar Jose Arcenegui se sube por primera vez a un escenario. Con su acento andaluz encandila a los asistentes cantando una nana para hablarnos de las mujeres que fueron silenciadas, de “cuyas costillas hicieron tumba” y “Pum, pum, pum”… directo al corazón. Pelos de punta y abrumadora respuesta del público que le premia con 25,5 puntos. Es el turno de Marta B. que como pollo descabezado nos abre sus entrañas, nos explica que “el suicido no le parece un atajo” para finalmente confesar que “Me pediste una señal de vida y me salió de muerte”. Gran actuación que se lleva 25,9 puntos. La quinta en salir a escena es Crisal Rodríguez. Papel en mano, nos introduce el género des del punto de vista biológico para más tarde reivindicar que su “cuerpo no es un campo de minas, es un campo de flores” mientras va deshaciéndose, una a una, de las hojas del poema que acaban desparramadas por el suelo. El público la aclama y se lleva 25,6 puntos. A continuación, la cumpleañera, Margalida Followthelida retoma la reivindicación feminista a través de los ojos de una niña y su hermano: “sólo quería una canica y gracias a tu ignorancia me he construido un mundo entero”. Precioso poema al que el jurado premia con 25,3 puntos. Germán Chocero en séptimo lugar, dedica su actuación a Leopoldo María Panero para hablarnos de la muerte que se esconde en los rincones más indómitos como la mesa camilla de una abuela. 23,8 puntos y merecidísimo aplauso del público. El último en salir a escena es Trizas de papel que nos cuenta que “el miedo es un monstruo lamiendo paredes” y culpa a las injusticias sociales de los trastornos de ansiedad y ataques de pánico que sufre. Reconocimiento de los asistentes que le otorgan 24,6 puntos.

Sin tiempo para descanso ni actuación musical la velada pasa a ritmo acelerado. Isa, sin moverse del sitio, anuncia a las finalistas de la noche: José Arcenegui, Crisal Rodríguez y Marta B. que suben en igual orden al escenario.

José, entre contradicciones y juegos de palabras se cuestiona quién es o quien no es o si no es nada. A continuación, Crisal ironiza con voz robótica sobre las medidas sanitarias de la pandemia que deshumanizan a la sociedad. Finalmente, Marta B. escapa del sistema para reivindicar su propio yo aunque haya quien la llame inútil pues “nunca servirá para servir” pese a ser capaz de “follarse a la mala poesía”.

Esta vez la votación final se hará a mano alzada. Desinfectar cada una de las cartulinas nos pareció desproporcionado. Las finalistas suben al escenario y se colocan de espaldas al público. Por un momento Marta B. se arrodilla con los brazos en la nuca a modo de fusilamiento mientras Pablo intenta indicar el orden de voto garantizando el anonimato: “Votos para el o la slammer de este lado”, “Votos para el o la slammer del otro lado”. Y finalmente, cuando mediante la mímica indica al finalista que se encuentra en el centro, un manto de manos se alza para proclamarle vencedor.

José Arcenegui, se estrena sobre un escenario y se hace con la victoria de forma aplastante seguido por Marta B. y Crisal. Aún incrédulo por lo que acaba de suceder, el andaluz dedica sus minutos finales a agradecer la oportunidad de estar allí. Parece que ha dado respuesta a la pregunta que nos hacía en su segundo poema: “¿Quién soy?” Eres el campeón de la primera velada de la tercera temporada de Slam Poetry Santako. Felicidades de parte de todo el equipo, nos enorgullecemos de ser cantera, de descubrir nuevos talentos y de reencontrarnos una y mil veces.

Ya sabéis, la poesía ha vuelto y nosotros sí que tenemos la culpa.

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